América del Norte,  Costa Oeste,  Estados Unidos

San Francisco

Llegó el turno de una nueva ciudad, no una ciudad cualquiera, sino una de las más innovadoras del mundo: San Francisco. Este título no sólo por su tecnología de punta, concentrada en la zona de Silicon Valley. Aquí es donde suelen comenzar los más importantes cambios culturales del mundo.  Aquí tuvo lugar el Verano del amor en los años 60, un festival anterior a Woodstock que dio origen a la contracultura hippie.

Los movimientos a favor de los derechos homosexuales también comenzaron por aquí. Tuvieron su máxima representación con Harvey Milk cuando fue elegido para un cargo público. Sobre este suceso hay una película muy interesante con Sean Penn llamada Milk, que cuenta con más detalle esta historia.

Algunas de estos hechos fueron lo que la convirtieron en una de las ciudades más liberales y transgresoras del mundo.

La ciudad de San Francisco fue fundada hacia fines del 1700 por colonos españoles y fue nombrada de esa manera para honrar a San Francisco de Asís. La ciudad formó parte del Virreinato de España, luego de Mexico hasta que llegó a ser parte de Estados Unidos luego de ganar la guerra Mexico-Americana ocurrida entre 1846 y 1848.

Un dato de color interesante para mis queridos compatriotas argentinos, que tal vez muchos o la gran mayoría no sabe, es que San Francisco también llegó a formar parte de Argentina.  Al menos por un par de días, más precisamente entre el 24 y el 29 de noviembre de 1818. El capitán Hipolito Bouchard en esos días tomó sin resistencia alguna la Fortaleza de Monterrey. Los españoles al verse invadidos, habían seguido su estrategia de retirarse hasta que los agresores se marchen por su cuenta.

El fuerte estaba situado entre las ciudades de San Francisco y Los Angeles. Hoy en día en el muelle de Santa Barbara se izan las banderas de aquellos países que alguna vez ocuparon California: España, Rusia, Mexico, Estados Unidos y… Argentina!

Para hospedarnos nos quedamos algo alejados de la ciudad en un pequeño lugar que se llama Larkspur. Es un poblado con casas de estilo marino y un lindo y pequeño centro comercial. Además de la tranquilidad del lugar, lo lindo de estar alojados aquí, era que cada día para ir a la ciudad debíamos pasar por el Golden Gate. 

El Golden Gate es un puente colgante de color rojo brillante con 3 carriles de autos a cada lado. Desde su inauguración  hasta como lo vemos hoy en día, debió hacer algunos cambios de seguridad en su estructura debido a la cantidad de suicidios que aquí se llevaron a cabo. Hoy ya no se puede caminar “libremente” por debajo de el ya que está cerrado con una red de rejas.

Para continuar con el toque macabro de esta historia, en la isla de Alcatraz, situada en el medio de la bahía de San Francisco, se encuentra una de las cárceles de máxima seguridad más conocidas del mundo, de donde nadie se pudo escapar.

La prisión de Alcatraz fue construida en 1910 y estuvo en funcionamiento durante casi 30 años. Uno de sus presos más famoso fue Al Capone. Importante gangster en los años 20 quien curiosamente no fue detenido debido a sus múltiples fechorías relacionadas al juego, venta ilegal de bebidas alcohólicas durante la ley seca o sus terribles asesinatos. Fue finalmente arrestado por no cumplir con el pago de sus impuestos como el Estado demanda.

Una de las metas que teníamos al llegar a la ciudad era encontrar yerba mate. Cada vez que íbamos a un lindo parque, sentíamos que algo nos estaba faltando. La tarea no fue tan fácil como pensábamos. Hay poquísimos lugares donde se puede conseguir este bien tan preciado.

Lo de preciado no es solo por cariño, sino también por el precio. Conseguir un kilo de yerba en el país del norte cuesta unos 15 dólares, unas cuantas veces más que en casa. Finalmente la conseguimos y pudimos disfrutar de unos ricos mates sentados en la hierba del Golden Gate Park.

Al final de este parque, se encuentra la Ocean Beach, un lugar concurrido de surfistas que desafían los no tan amables vientos del Oceano Pacífico. Aún yendo en verano van a necesitar llevar alguna campera o rompeviento aún mejor

En muchas zonas de la ciudad hay casas antiguas, muchas de estilo victoriano. Sin duda las más famosas son las que se encuentran frente a Alamo Square: las Damas Pintadas. Al llegar al lugar se puede ver claramente el por qué de su fama. Detrás de estas bellas casas con tantos años y tantas historias que contar, se pueden ver las figuras de los más modernos edificios. Una mezcla entre el pasado lejano y el futuro que se acerca, las convirtió en escenario de numerosas postales y películas.

Otro de los imperdibles de la ciudad es la Lombard Street. Una de sus cuadras posee numerosas y zigzagueares curvas. Fue diseñada de esa manera tan particular para mitigar los 40 grados de inclinación que posee. Intentaron cerrarla y modificarla, pero su fama mundial, no lo permitió. Pasar por allí en auto es toda una aventura. Parecen que las curvas nunca se terminan y al pasar miles de turistas seguramente intentarán retratarlos. La calle esta asfaltada con baldosas rojas y entre las curvas hay canteros llenos de coloridas flores, que hacen aún más atractivo el lugar.

Cabe destacar que la ciudad está construida sobre diferentes colinas, así que caminar por sus calles es un buen entrenamiento debido a sus empinadas subidas. Seguramente que después de un par de días por la ciudad, notarán sus piernas mucho más fuertes.

Otro de los clásicos, es el Powell & Hyde, un tranvía como los del siglo pasado, con su interior de madera. Su recorrido termina en el Fisherman Wharf, el puerto de pescadores. Este es otro de los lugares recomendables para visitar, donde por supuesto podrán disfrutar el pescado más fresco del lugar.

Desde este punto también se puede ver la Isla de Alcatraz y disfrutar de un paseo rodeados de gaviotas que vuelan entre los barcos allí amarrados. 

Caminando hasta el muelle 39 se llega al santuario de los lobos marinos. Hay decenas descansando bajo el calor del sol, donde también algunos pelean y juegan a la vista de todos brindando un show sin igual.

Uno de los barrios más coloridos, es Castro. Sus antiguas casas y locales están decorados con banderas multicolores que representan la comunidad gay. Por aquí también encontrarán muchos bares interesantes y ropa multicolor.

Algo que también me llamo mucho la atención, es la cantidad de locales con ropa usada. Algo a lo que los argentinos no estamos muy habituados, es de lo más común por estos lugares. Tal vez se deba al hecho de que San Francisco es una de las ciudades más caras del mundo y no hay bolsillo que valga para seguir los vaivenes de la moda.

 

 

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