Feria San Telmo
América del Sur,  Argentina,  Buenos Aires

San Telmo

Si hay algo que caracteriza a Buenos Aires son sus cien barrios porteños como decía aquel tango de Rafael Castillo. Cada uno de ellos con sus propias particularidades. Siendo uno de los más conocidos el de San Telmo. Uno de mis lugares favoritos en la ciudad.

Este barrio está ubicado al sur de la ciudad y si hay lugares de Argentina que tengan historia, este seguramente sea uno de ellos.

En sus comienzos fue habitado por empleados portuarios. Estos se fueron concentrando por la actual Plaza Dorrego y desde allí poco a poco su población fue creciendo. El barrio en su momento llegó a ser elegido por familias adineradas y patricias. Como  por ejemplo la de Esteban Echeverría, Domingo French y otras tantas. Aún podemos ver el reflejo de aquellos años dorados a través de sus construcciones. Importantes edificios de estilo europeo con importantes detalles en sus paredes, puertas y ventanas, otorgándole a toda la zona ese toque tan encantador.

Durante las invasiones inglesas, a principios del 1800, este barrio tuvo mucho protagonismo. Recuerdo que en el colegio nos contaban que cuando los ingleses venían a invadirnos, las mujeres les arrojaban aceite hirviendo desde los balcones. Dicen por ahí que gracias a esas grandes mujeres pudimos vencerlos. Otra de las historias cuenta que doña Martina Céspedes, tomó como prisioneros a 11 de los 12 soldados que invadieron su casa. El destino quiso que la historia no terminara tan mal ni con tanta enemistad e hizo que su hija terminara casándose con uno de ellos.

Pero sus tiempos de gloria no duraron mucho ya que alrededor de 1870, el barrio sufrió las terribles consecuencias de la epidemia de fiebre amarilla, por lo que sus pudientes propietarios fueron mudándose hacia el norte, dejando estas grandes casonas abandonadas o al cuidado de sus empleados domésticos.

Pasada la peor época de la fiebre, los inmigrantes recién llegados al país comenzaron a ocupar estas casas transformándolas en “conventillos”, donde convivían varias familias y fueron cambiando el ambiente de la zona con sus idiomas, danzas y otras costumbres traídas de sus países.

Este barrio que pasó por tantas transformaciones, hoy en día es uno de los lugares con más vibra artística. Algunos de sus edificios han sido remodelados, conservando sus fachadas originales con todas las comodidades por dentro. Otros en cambio aún esperan por alguien que se enamore de ellos y los rescate de un triste final. También hay otros que han sido intervenido por los artistas de la zona, que le han agregado vida con sus murales.

Durante los fines de semana hay mucho movimiento,  especialmente los domingos, con su famosa feria de la calle Defensa, donde hay bandas tocando y gente bailando por sus calles empedradas y muchos bares donde disfrutar una rica cerveza artesanal.

 

Qué lugares no perderse?

Plaza Dorrego: aquí comienza o termina la feria de los domingos, dependiendo desde dónde se comience el recorrido. Aquí podremos conseguir todo tipo de antigüedades, desde vajilla, vestidos, sombreros y más. Suelen armar un mini escenario donde las parejas bailan al ritmo del 2×4 del tango y cualquiera que se anime puede participar. A su alrededor hay muchos lindos bares que ofrecen cosas ricas para disfrutar.

El Zanjón: este sitio arqueológico fue descubierto de casualidad cuando su propietario trabajaba en su remodelación. Pasear por sus túneles subterráneos nos permite dar un paseo en el tiempo donde Buenos Aires empezaba a construirse.

Museo de Arte Moderno: este gran edificio de rojos ladrillo y estructura industrial es un lugar ideal para los amantes del arte. Se pueden apreciar obras de grandes artistas argentinos como también internacionales como Dalí, Picasso y otros.

Mercado de San Telmo: este lugar tiene un poco de todo, antigüedades, frutas y verduras super frescas, muchos cortes de carnes y algunos cafés como para descansar un rato de una larga caminata.

Pasaje Defensa: en esta antigua casona hay muy lindas cosas de cuero artesanal, tejidos y más antigüedades. Es lindo recorrer sus pasillos para apreciar como eran las construcciones años atrás, con un patio principal en el medio y una galería desde donde entrar a cada cuarto.

Paseo de la historieta: en muchas esquinas verán personajes coloridos haciendo poses, siendo uno de los preferidos el de una pequeña niña llamada Mafalda sentada en un banco. Cada uno de ellos forman parte de historietas clásicas argentinas que nos han entretenido de pequeños y de grandes también.

Como habrán ido leyendo, lo que abundan por aquí son las ferias de antigüedades, que guardan hermosos secretos y recuerdos. Les recomiendo que se tomen su tiempo y las recorran, pueden encontrarse maravillas en estos lugares, que si bien no significa que vayan a comprarse todo, sino que es muy lindo apreciarlas, casi como si estuviéramos en un museo.

 

Bares:

Gibraltar en Perú al 800. Es un bar estilo irlandés, con cerveza tirada importada y varios tipos de sidra. Se llena durante la semana con oficinistas que quieren relajarse después de una dura jornada. En el fondo tiene mesa de pool y un patio donde fumar. Dicen que sólo algunos elegidos, puede subir por sus escaleras a un salón secreto…

La Puerta Roja en Chacabuco al 700. Otro clásico de la zona con muy buen ambiente, elegido por extranjeros y locales. La onda va aumentando con el pasar de las horas.

Bar el Federal en Carlos Calvo y Perú. Fue declarado de interés cultural, ya que es el primero de la zona. Sus interiores son originales con una hermosa barra tallada en madera y muchas botellas de colección.

 

Restaurantes:

Amici Mie frente a la Plaza Dorrego, esta en un primer piso y el ambiente es totalmente acogedor, sobre todo si tenemos la suerte de disfrutar música en vivo. Si buscan un lugar romántico es ideal, y si pueden, reserven algunas de las pocas mesas en el balcón para aprovechar la vista. Por supuesto es comida italiana riquísima.

Brasserie Petanque, es un resto francés en Defensa al 500. Esta muy bien ambientada, su atención es muy buena, nos recibirán con un pequeño trago que acompañar mientras decidimos qué cenar.

Gran Parrilla del Plata, excelente atención y una de las mejores carnes que probarán, por algo este fue el lugar elegido por Michelle Obama durante su visita a Buenos Aires.

Sagardi en Humberto 1 al 300, es un resto de origen vasco donde se puede disfrutar de unas riquísimas tapas que nosotros mismos nos serviremos en la barra, o bien se puede disfrutar de una cena más elaborada en su salón comedor.

Si están pocos días en la ciudad, les aconsejo que traten de pasar por aquí un día domingo, que es cuando se lleva a cabo la famosa Feria de la calle Defensa. Disfrutarán de la energía de este lugar en todo su esplendor, entre los vendedores, las bandas tocando batucada, gente bailando mientras que también podrán recorrer algunos de los sitios que les mencioné más arriba.

Es uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad y creo que también uno de los que más la representa, con la melancolía de su estilo europeo, las ferias de artesanos donde bohemios artistas muestran su producción y los bares donde como en las épocas de antaño se mezclaban las voces de los de aquí y los de mas allá también

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