América del Norte,  Costa Oeste,  Estados Unidos

Mariposa Town

Rumbo a nuestro siguiente Parque Nacional, el de Yosemite, pasamos por un pueblo, de esos pequeñitos y antiguos, que nos recuerdan a las viejas películas sobre el Lejano Oeste.  Que después de todo, estaba bien, ya que ahí estábamos.

Mariposa, este pequeño y encantador pueblo, con una calle principal de alrededor 4 o 5 cuadras, fue fundado aproximadamente en 1850. En su mejor momento este pequeño pueblo, fue considerado como la “Madre de los condados”. Aunque ahora esto parezca raro, cuando California fue considerada como un Estado, Mariposa ocupaba una quinta parte de el.

En esas épocas gloriosas fue cuando los más intrépidos hombres se trasladaban hacia allí en busca de oro. Y fue gracias a ellos que se construyeron varios caminos y el ferrocarril, que persisten hasta hoy día.

De aquellos buenos tiempos aún conserva sus construcciones, la simpleza de sus tiendas y ningún semáforo que nos detenga. No hay que temer cruzar sus pequeñas calles, ya que como en todo pequeño pueblo, las personas que lo habitan y lo visitan son muy respetuosas. 

Pese a su escasa extensión, hay varias actividades que hacer con la que podemos entretenernos en nuestra visita. 

Si queremos conocer un poco más acerca de su historia podemos visitar su Corte Judicial y su antigua prisión y su Museo de Minería de California

Alojarse en el Mariposa Inn Hotel también es una gran opción para volver al pasado. Este hotel es el más antiguo de la zona de Yosemite. Conserva todo su antiguo encanto, con sus frescas galerías donde podemos sentarnos a tomar algo. Ideal para relajarnos en la quietud de un lugar que quedó detenido en el tiempo.

En su pequeño centro comercial podremos conseguir muchas cosas lindas y artesanales, donde sus propios dueños nos atenderán muy amablemente. Las fachadas de sus locales, como de las casas de la zona se conservan originales, por lo que caminar por sus calles nos permite entender un poco mejor su historia.

Por su supuesto que como en aquellas viejas épocas, encontraremos “Saloons”, aquellos bares donde los vaqueros o cowboys solían dejar sus caballos en la entrada mientras ellos iban a refrescarse en la barra con algún trago, después de un arduo día de trabajo.

Si están pensando ir a recorrer Yosemite, este pequeño pueblo del Lejano Oeste es una buena opción por donde pasar aunque sea un rato y ver con nuestros propios ojos parte de esas historias que seguramente a nuestros padres tanto les fascinaban de pequeños. 

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